SALUD| Mi ansiedad y yo

Andrea Posada.

ANDREA POSADA*

 

Entender la ansiedad y todo lo que se desprende de ella, me llevó varios años de interiorización y de aceptación.

 

Hace más de una década fui diagnosticada con ansiedad, ataques de pánico, insomnio, agorafobia, y depresión.

 

 

La solución que me dio el especialista fue empezar a medicarme con ansiolíticos, antidepresivos y otros medicamentos. Antes de comprarlos investigué y descubrí que sus efectos secundarios eran muy negativos.

 

Medicarme era el camino “fácil” pues todo era caos: no podía dormir, no trabajaba a mi ritmo habitual, dejé de conducir porque me causaba pánico, no podía usar los elevadores; y ni hablar de lugares llenos de gente como conciertos o centros comerciales.

 

Pero decidí irme por el camino “difícil” y este se convirtió en el que me cambiaría la vida y el que me diera la oportunidad de dedicarme a la salud holística.

 

El proceso duro unos tres años, mejorando progresivamente y cuando los síntomas físicos empezaron a disminuir pude empezar a solucionar los temas mentales.

 

Pero, ¿qué hizo? Muchos me preguntan…. La respuesta es sencilla: Buscar dentro de mi cuál era la raíz de mi pánico, que lo detonaba y qué situaciones me estaban llevando a sufrir esa ansiedad incontrolable. Para llegar a esta conclusión tuve que atravesar por el siguiente proceso:

 

-Aceptación y Entendimiento. Cuando interioricé que sufría de una condición mental, leí, e investigué cuidadosamente acerca del tema para tener las herramientas necesarias que me permitieran hacerle frente.

 

-Tomar las riendas de la sanación: Cambiando mis hábitos alimenticios radicalmente, reduciendo el consumo de café al mínimo, eliminando el cigarrillo de mi vida, bebiendo mucha agua, y en los últimos años empezando una vida minimalista, entre muchas otras.

 

-Mis pensamientos construyen mi vida. Empecé a cambiar mi visión de la vida y a transformar mis pensamientos y como consecuencia mi actuar; para esto la ayuda de técnicas como la meditación y la respiración consciente han sido mis grandes aliadas.

 

-Buscar ayuda:  Encontré respuestas en las terapias naturales, terapias holísticas, reiki y bio-magnetismo -entre muchas otras-, que   fueron vitales en mi proceso de recuperación y para encontrar la raíz de mi problema.

 

-Ejercicio Físico: Descubrí que el entrenamiento físico es mi medicina diaria.  Libera toda la carga de ansiedad, me llena de energía, positivismo y tranquilidad.

 

 

¿Estoy  curada?

 

Trece años después convivo con mi ansiedad. Ella ya no me asusta y yo ya no le temo; está presente en un parte de mí, yo sé cuándo ella se quiere manifestar, pero ya no la rechazo, ahora la abrazo. Sé cómo controlarla para que no me haga daño. Hoy no estoy segura si un día se va a ir. En ocasiones se queda dormida mucho tiempo y de repente algo sucede que la despierta y ella me recuerda por que llegó y qué es lo que me enseñó.

 

Entiendo que aún me queda mucho por aprender de ella y hasta que no lo haga quizás ella no se va a ir. Pero si no lo hace, igual podemos convivir en el mismo espacio de conocimiento, continuo proceso de sanación y de evolución, porque mi ansiedad solo vino para cambiarme la vida y porque entendí que mi ansiedad es mi maestro.

 

Nota:

Si piensas que tú problema es incurable. Recuerda que InCurable- significa curable desde adentro. Te invito a que pruebes el bio-magnetismo  -o terapia de imanes-, que está demostrado que mejora condiciones mentales y físicas en muy corto tiempo de manera natural y descubriendo la raíz del problema. “La enfermedad es el esfuerzo de la naturaleza por curar al hombre” Carl Jung

 

*Biomagnetista certificada Escuela Goiz; Reiki Usui Master; Reflexóloga Certificada.