ANALISIS| Polémica por uso por parte de Ford de claúsula excepcional para variar tamaño del Consejo de Toronto

SANDRA LOZANO*

 

Sandra Lozano.

Poco después de ser elegido Premier de Ontario, Doug Ford, líder del partido Conservador, propuso un cambio legislativo para reducir en Toronto el número de distritos electorales y el de concejales de 47 a 25. La llamada Bill 5 -en inglés o Ley 5-, fue aprobado por la legislatura provincial que cuenta con una mayoría del partido Conservador.  Esto sucedió en medio de la campaña electoral municipal y meses después de que algunos candidatos se hubiesen postulado bajo el sistema anterior.

 

 

Tras aprobarse esta medida el Concejo Municipal de Toronto decidió demandar dicha legislación ante los tribunales.

Este  11 de septiembre, el Juez Belobaba coincidió con el Concejo Municipal y encontró que los cambios eran anti constitucionales. El Juez falló que introducir una nueva ley que reduce el número de distritos en medio de la campaña electoral no es justo ni democrático. El Juez agregó que los cambios interfieren con la libertad de expresión de los candidatos electorales y de los votantes. Reducir el número de distritos resultaría en un aumento de la población por distrito de un promedio de 61 mil personas a 111 mil lo que interfiere con el derecho ciudadano a tener una representación efectiva. Asimismo, la Corte encontró injusto para los candidatos y su libertad de expresión que estos cambios fuesen hechos con la campaña ya en marcha.

 

La libertad de expresión es un derecho constitucional protegido en la sección 2 de la Carta de Derechos y Libertades -Charter of Rights and Freedoms, en inglés-.  La Corte declaró que el gobierno de Ford había cruzado la línea al crear la Ley 5 ya que esta contraviene el derecho de expresión.

 

La decisión de la Corte fue recibida con alegría por parte de los que se oponen a los cambios. De inmediato, el gobierno de Ford anunció que invocaría la cláusula 33-conocida en inglés como la ‘notwithstanding clause’ de la Carta de Derechos y Libertades que le permite crear leyes a pesar de que estas interfieran con ciertos derechos constitucionales de las personas como la libertad de expresión. Al día siguiente de la decisión de la Corte, el gobierno de Ford introdujo una nueva versión de la misma ley en la legislatura usando la sección 33 para resguardarla.

 

Así, el gobierno de Ford recurre a la sección 33 para hacer los cambios en los distritos electorales a pesar de que la Corte ha encontrado que dicha ley interfiere con nuestros derechos constitucionales de libertad de expresión.

 

Nunca antes ha sido usada la sección 33 por ningún gobierno en la provincia de Ontario.

 

¿Qué significado tiene para Ontario y Toronto el uso por parte de Ford de la sección 33?

 

El uso de la sección 33 para crear una ley que reduce los concejales en la ciudad de Toronto no preocupa meramente a la gente de la ciudad. Usar esta importante sección crea un precedente legal y legislativo muy peligroso en la provincia. Primero, Ford esta demostrando que está dispuesto a invocar esta sección para conseguir los resultados que él y su partido desean sin importar si sus leyes interfieran con nuestros derechos constitucionales. Asimismo, al criticar públicamente y no aceptar la decisión de la Corte, Ford le está restando autoridad al sistema judicial, parte integral de nuestra democracia.

 

Igual indignación hubiese desatado entre los Conservadores o Nuevos Demócratas si, por ejemplo, la anterior Premier Liberal de Ontario Kathleen Wynne hubiese hecho uso de la sección 33 para crear leyes que la Corte hubiese encontrado anti democráticas. Y con mucha razón. Es importante mantener el partidismo bajo control cuando se trata de crear leyes que violan derechos constitucionales.

 

Hay razones por las cuales la sección 33 nunca ha sido usada por ningún Premier en Ontario a pesar de que  existe desde 1981. Entre éstas, la importancia de que los gobiernos respeten los derechos constitucionales de sus constituyentes. Usar la sección 33 significa admitir que la ley que se está creando viola o interfiere con ciertos derechos constitucionales, ya que solo se puede usar en esos casos. Un gobierno que está dispuesto a crear y usar leyes que violan o interfieran con ciertos derechos constitucionales corre un riesgo muy grande de ser calificado como anti democrático. Sin embargo, al gobierno de mayoría de Ford eso no parece importarle. Es más, Ford ha declarado que piensa usar la sección 33 en otras ocasiones durante su gobierno.

Si la Legislatura decide aprobar los cambios a los distritos municipales usando la sección 33, el mensaje que  gobierno de Ford estaría mandado es que durante los próximos cuatro años piensa regir de una manera totalitaria.

Si ya usó la sección 33 para reducir el número de concejales, puede usarla para crear nuevas leyes que usurpen otros  derechos constitucionales -por ejemplo, nuestro derecho de libertad de asamblea y el derecho a no ser sometidos a búsquedas y capturas irrazonables.

Ser gobernados por un régimen que le reste importancia a esos derechos fundamentales debe ser causa de alarma para cualquier ciudadano sin importar a que partido pertenezca.

¿ Les gustaría a los mismos que apoyan a Ford que el Primer Ministro Justin Trudeau -quien tiene el mismo derecho como Primer Ministro- usara la sección 33 para crear leyes que interfieran con sus derechos?

¿Qué tipo de país o provincia queremos habitar y seguir construyendo? Un lugar donde estemos seguros de que nuestro gobierno respetará todos nuestros derechos constitucionales o uno donde algunos derechos estén a la merced del gobierno del día? ¿Usted qué piensa estimado lector?

 

*Columnista de Correo Canadiense, abogada salvadoreña-canadiense con una maestría en Ciencias Políticas de la Universidad de York. Ex candidata a diputada por el partido Nuevo Demócrata en Ontario, vive en Vaughan, Ontario.