COLUMNISTA INVITADO| La culpa de los problemas
migratorios de Estados Unidos

Oakland Ross

OAKLAND ROSS* 

 

¿De quién es la culpa de los problemas migratorios de Estados Unidos?

Según Mike Pence, el vice-presidente de ese país, los más culpables son las repúblicas al otro lado de la frontera sureña de los estadunidenses. Es decir, México además el llamado triángulo norte de América Central — El Salvador, Guatemala, y Honduras.

 

 

Nuestra nación necesita que ustedes hagan más,” dijo Pence durante una reunión reciente con los lideres de estos tres países centro-americanos. “Les digo con mucho respeto a los presidentes reunidos aquí: Este éxodo debe terminar. Así como nosotros respetamos sus fronteras y su soberanía, insistimos que ustedes respetan las nuestras”. Ese mitin tuvo lugar en la Ciudad de Guatemala en los fines de junio, y los presidentes reunidos en esa ocasión incluyeron Jimmy Morales de Guatemala, Salvador Sánchez Cerén de El Salvador, y Juan Orlando Hernández de Honduras.

“La verdad es que las economías débiles, la corrupción, las drogas, y la violencia son las causas fundamentales de este crisis,” dijo Pence. “Como vemos ahora en la frontera sureña de nuestra nación, la necesidad de acción más fuerte es más urgente que nunca. Y como hemos dicho, nuestra nación necesita que sus naciones hagan más.”

Felicitaciones al Sr. Pence por hablar en una manera bastante clara. Desafortunadamente, sus palabras en esa ocasión fueron talvez equivocadas.

En primer lugar, si los EEUU — el país más poderoso del mundo — no es capaz por si mismo de controlar sus fronteras, ¿cómo  pueden imaginar que El Salvador — o Honduras o Guatemala — podrían controlar sus propias fronteras y mucho menos las fronteras norteamericanas? Es obviamente inconcebible. Por decir lo contrario, Pence está mostrando una falta completa de comprensión de las realidades básicas de la región.

Primero: En el caso de México, hoy en día el flujo de mexicanos retornando a su país desde los EE.UU. es más grande que la cantidad cruzando la frontera hacia el norte.

Segundo: Sí, hay una cantidad significativa — pero no tan inmensa — de centroamericanos huyendo de América Central hacía los EEUU. ¿Pero por qué? Hay tres motivos principales, incluyendo la pobreza, el deseo de reunirse con familiares ya instalados en el llamado coloso del norte, y el miedo. Pero los primeros dos de estos motivos han existido desde casi siempre. Lo que es nuevo es el tercer de estos factores — el miedo.

¿Miedo de qué? Claro, miedo de las pandillas que ahora se han infiltrado en casi cada rincón de El Salvador, Guatemala, y Honduras, pandillas como la Mara Salvatrucha 13 y Calle 18, además otros grupos violentos formados más recientes, como Máquina, Mao-Mao, y Mirada Locos. Pero la mayoría de estas bandas no son productos de América Central. Se originaron en comunidades hispánicas de los mismos Estados Unidos durante los años ochenta. Luego, sus miembros fueron deportados a América Central, donde continuaron sus carreras criminales. No es justo que un vice-presidente norteamericano culpara a El Salvador, Guatemala u Honduras por la existencia de un fenómeno que es “Made in America.” Hecho en los EEUU.

¿Y por qué son tan poderosos estos grupos? Claro, gracias a la droga. ¿Y de donde viene la demanda más importante y lucrativa para la droga? Es claro que  viene de EE.UU. América Central está pagando el precio — en sangre — de los narco-consumidores del mismo país del cual Pence es vice-presidente. ¿Entonces, quién es verdaderamente responsable?

Mientras tanto, la consigna amenazante de las pandillas centro-americanas es la siguiente: Ver. Oir. Callar.

Quizás sería una buena sugerencia para el mismo Pence.

 

*Periodista y escritor canadiense , múltiples veces premiado, analista de tema de geopolítica, con énfasis en Latinoamérica. Exclusivo para CORREO Canadiense.