COLUMNISTA INVITADO |
Amor y esperanza por Nicaragua

OAKLAND ROSS*

Oakland Ross

 

Por primera vez en muchos años, el lindo país centroamericano de Nicaragua está de nuevo dentro de los titulares principales de las noticias mundiales.

¿Por qué? 

Bueno, hay quizás cinco factores que explican porque los medios de comunicación se interesan en ciertas noticias y no en otras.

Dos de estos factores se llaman “change” y “strange” en inglés, -cambio y rareza en español. Por ejemplo, si llovió un poquito anteayer, un poquito ayer y un poquito hoy, es poco probable que a los medios de comunicación les interese si lloverá un poquito mañana. Pero si mañana lloverá mucho, entonces, sí, la lluvia de mañana podría ser una novedad significativa.

Es decir, algo habría cambiado.

Y hablando de “rareza,” cabe este famoso ejemplo. Si un perro muerde a un hombre no es noticia. Pero si un hombre muerde a un perro — una cosa bastante extraña — sí es noticia.

Un tercer factor en la selección de novedades es la presencia o ausencia de sangre -de manera figurada o literal. En inglés, se dice en forma cínica, “If it bleeds, it leads.” En español, eso quiere decir, “Si sangra, es noticia principal.”

En el caso de noticias internacionales, hay dos factores más. Si un acontecimiento significativo en otro país involucra un connacional — un canadiense digamos — entonces los medios de comunicación canadienses se van a interesar. Eso se llama el “ángulo local.”

Finalmente, un quinto factor consiste en la actitud del gobierno norteamericano. Si Washington se mete en algún tema internacional, eso llama la atención de todo el mundo.

En el caso actual de Nicaragua, hay por lo menos dos de estos factores que tienen un papel importante, además un factor extra que afecta especialmente a este país histórico de apenas seis millones de habitantes.

En los años setenta y ochenta, Nicaragua fue centro de gran atención internacional por una serie de guerras, pero eso cambió con la pérdida electoral de los sandinistas revolucionarios en 1990. La llamada Guerra Fría entre Moscú y Washington se terminó y Nicaragua salió del radar de los noticieros internacionales, una situación que continuó hasta abril de este año, cuando algo cambió — una serie de protestas callejeras en contra del liderazgo de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.

La pareja ha reaccionado en forma cruel y fatal. Hasta ahora, el saldo de  pérdida de vidas humanas ha llegado a casi 300, así que Nicaragua ha vuelto a ocupar titulares de noticias internacionales por esta novedad y también por otro elemento especial — el amor que muchísimos extranjeros y migrantes aún sienten por este país. Amor y, ahora, desesperanza.

Durante la lucha contra la dictadura de Anastasio Somoza en los años setenta, Nicaragua volvió a ser el enfoque de un movimiento global que esperaba un mundo mejor, una esperanza que se fortaleció cuando los sandinistas asumieron el poder en 1979, con el mismo Daniel Ortega como presidente.

Hace unos días, más o menos ochenta personas se reunieron en el Cine Revue en la Avenida Roncesvalles para ver una excelente película acerca de la historia reciente de Nicaragua –The World Stopped Watching, de Peter Raymont-, y para intercambiar sus opiniones de lo que ahora está pasando en Nicaragua. El evento fue patrocinado por Casa Pueblito, una organización sin fines de lucro.

Llegaron canadienses de nacimiento y canadienses de origen nicaragüense, y todos coincidieron en su oposición a Ortega y su pareja. Muchos aún se identifiquen como sandinistas — pero no “danielistas.” Han perdido su confianza en este señor. Pero no han perdido ni su amor ni su esperanza por Nicaragua — “la flor más linda de su querer”.

 

*Periodista y escritor canadiense, múltiples veces galardonado, vive en Toronto. Especial para Correo Canadiense. (FVN)