CORREO ESTUVO ALLI |Luis Miguel,
brilló como la estrella que es
en la noche de Toronto.

 

MONICA PERCIVALE*

 

Con un auditorio repleto, se presentó Luis Miguel, el ídolo mexicano, para hacer gala de su magnifica voz y deleitar con un show exquisito.

Luis Miguel en su concierto en Toronto Fotos: FREDDY VELEZ / Correo Canadiense

Luis Miguel abrió el espectáculo en el Budweisr Stage apenas pasadas las 9 de la noche del pasado jueves, entre aplausos y gritos de una audiencia ansiosa de disfrutar de su talento.

 

Vestido con un impecable traje negro, camisa blanca y corbata negra. Luis Miguel engalanó el escenario.

La primera parte contó con sus baladas más famosas y la concurrencia acompañó cantando y bailando. El artista hizo alarde de su excelente registro de voz, se permitió jugar con los espectadores proponiendo que lo acompañaran en los temas, y provocó al público femenino con sensuales movimientos al compás de su música.

La segunda parte lo vio reaparecer en escena sin saco, con camisa y chaleco y la corbata floja, para dar un aire menos formal a su repertorio de boleros, que fueron coreados por toda la concurrencia; la tercera parte puso de pie a los pocos que aún permanecían en sus butacas cuando apareció en escena la banda de mariachi Vargas que deleitó al publico y permitió que el propio artista mostrara su admiración y respeto hacia los músicos, saludándolos individualmente, compartiendo su micrófono, y dejando en clara evidencia que la música mexicana es su música.

Con una sonrisa gigante, y agradeciendo en reiteradas oportunidades al público, y que hizo muy dificultosa la tarea de los encargados de la seguridad que no lograron que la concurrencia permaneciera en sus lugares sin acercarse a las barandas para ver un poco más de cerca a la estrella de la música internacional.

El artista mexicano hizo alarde de un excelente manejo del escenario, permitiendo comprobar que sus atributos siguen intactos a pesar del tiempo. Luego de complacer los pedidos de “otra, otra” Luis Miguel reapareció en escena con un tercer cambio de vestuario, en remera negra, chaleco y pantalón negro para ofrecernos la última parte del show, que contó con sus éxitos de rock.

El show cerró con una lluvia de papel picado y pelotas con el sello “LM” que fueron lanzadas a la audiencia que permaneció embelesada con las palabras de agradecimiento del artista. Un show de excelente nivel, brindado por un artista de renombre que demostró sin lugar a dudas porque es el Rey.

 

* Periodista uruguaya radicada en Toronto