FÓRMULA UNO
| El Kaíser aún lucha por su vida

Más de cuatro años después del fatal accidente de esquí que lo condenara a una cama, el piloto alemán de automovilismo de velocidad más laureado de la historia de la Fórmula 1, el alemán Michael Schumacher, podría estar luchando decididamente por sobrevivir.

 

El hermetismo rodea la convalecencia del mejor timón de todos los tiempos, aunque en los últimos días algunas filtraciones indican que podría encontrarse al borde de la muerte, pero nada ha trascendido aún, ya que ni siquiera antiguos compañeros de carreras han podido verlo, ante la negativa de la familia que ha pedido respetar su intimidad.

 

Un trágico accidente de esquí, mientras disfrutaba con su familia de unas vacaciones navideñas el 23 de diciembre de 2013, le provocó un traumatismo craneal a quien muchas veces se jugó la vida en las pistas de carreras, y siempre salió vencedor.

 

Ganador de siete campeonatos mundiales de Fórmula 1: dos con la escudería Benetton en 1994 y 1995,​ y cinco con Ferrari entre 2000 y 2004, le hicieron sobrepasar el récord de cinco del que parecía inigualable, el argentino Juan Manuel Fangio, todo una leyenda de las ruedas y motores.

 

Aunque se retiró momentáneamente de los coches en 2006, se mantuvo compitiendo en motociclismo de velocidad, pero por poco tiempo, pues el rugido de los motores podía más que él y le hizo volver a la Fórmula 1 en 2010, aunque renunció definitivamente al terminar la temporada 2013.

 

Poco tiempo después el fatal accidente en la estación invernal francesa de Méribel, en los Alpes franceses, lo llevaría a una convalecencia que ya dura varios años, y de la cual, sus más fervientes seguidores, esperan que pueda salir felizmente algún día.