FINAL DE LA ‘CONCA-CHAMPIONS’ |
Chivas metió al rebaño a un
Toronto como oveja mansa

Ahora le toca a los canadienses vestirse de lobos en la visita al rebaño sagrado.

 

FREDDY VELEZ/ Editor

 

Freddy Velez

Este martes el Toronto FC fue mansa oveja y los del rebaño, Guadalajara, no tuvieron problema en controlarla. 1-2 el resultado final y ahora los canadienses deberán ir a buscar el resultado de visita si es que quieren estar en Emiratos Arabes Unidos en el Mundial de Clubes.

Le faltó a los rojinegros la efectividad y la contundencias que tuvieron en partidos anteriores de esta Liga de Campeones. Los mexicanos si aprovecharon dos de las pocas opciones que tuvieron.

Primero en un gol de camerino, al minuto, cuando una arremetida por la derecha de Brizuela hizo que la defensa local se descontrolara cuando Alanís la deja pasar  para que Pizarro la empujara al fondo sin que Auro ni Bono pudieran evitarlo.

A partir de ese momento no importó para el visitante la temperatura con varios grados bajo cero, tampoco el pesado campo. Toronto se fue por el empate y al minuto19 vino una jugada entre Altidorez para Marco Delgado por la raya derecha y éste hace un centro rasero que sobrepasa al arquero Gutiérrez para que en el segundo palo apareciera como un fanstama el colombo canadiense Jonathan Osorio e haciera justicia.

De ahí en más, Toronto tuvo el balón -52 por ciento en los 90 minutos- y varias opciones pero no definió.

Altidore y  Giovinco tuvieron sendas en el primer tiempo. Y hay que decir que el arquero suplente mexicano Miguel Jiménez hizo lo suyo para conjurar al menos dos intentos.

Al volver en el segundo, Las Chivas compactó líneas sin enconcharse en su 4-4-1-1. El argentino Matías Almeyda le ganó el duelo de técnicos al estadounidense Greg Vaney- y se notó un tanto el cansancio de los locales.

Aún así, el gol de los escarlatas estuvo cerca. Sendas ocasiones desperdiciadas en jugadas de toque -un taco espectacular de Osorio para Altidore no se concretó.

Pero el fútbol no es de méritos, sino de goles. Y eso se constata cuando en una de las pocas llegadas del equipo más popular de México viene el desequilibrio.

Un tiro libre desde unos 30 metros, desde el costado que toma Pulido y lo que parecía un centro termina siendo un disparo con efecto que toma un tanto adelantado a Bono y es el 1-2. Golazo. Era el minuto 72.

Toronto insistió -hizo 19 disparos y trece fueron al marco, contra 15 de su rival, pero fue un tanto manso en la definición. Hasta el propio Pizarro tuvo para hacer el tercero pero desperdició su tiro libre de marca.

La serie está abierta, como lo dijo el técnico Almeyda, pero la ventaja de los puntos y de los dos goles de visitante le dan un leve favoritismo a los de Guadalajara. Habrá que ver si los del Toronto de visita se visten de lobos y dejan el disfraz de mansas ovejas que tuvieron en casa.