De la cocina
| Las salsas de la vida

¿Te has preguntado alguna vez cuáles son las salsas que no deben faltar en una cocina? En tiempos donde queda poco tiempo para improvisar, y a la vez muchas veces queremos darle un toque diferente a una cena para familia o amigos, o hasta daros un gusto propio al paladar, tener una selección de salsas en la mesa para combinar con diferentes alimentos puede ser la solución perfecta.

 

Básicamente existen cuatro formas de preparar las salsas, ya sea por la mezcla en frío de varios ingredientes sólidos y líquidos; por la emulsión o batido de un sólido en un líquido, en frío o en caliente; a partir de la mezcla en caliente de mantequilla y harina, lo que se llama roux, y un líquido para dar sabor; o las que hacemos a partir de un fondo  o caldo concentrado de carnes o de pescado, y luego adicionando un roux claro u oscuro.

 

Los chefs aseguran que las salsas más importantes, de las que después derivan otras, son la vinagreta, usada para aliños de ensaladas principalmente; la de tomate; la bechamel o salsa blanca; y la mayonesa.

 

Aparte de estas salsas universales se derivan infinidad de combinaciones, muchas de ellas ya famosas internacionalmente, como el kétchup, la tártara, la de mostaza, la de soya; la agridulce; la verde y la roja, ambas picantes; o la barbacoa anglosajona.

 

Todas pueden ser perfectas acompañantes de carnes, pescados y pastas, e incluso constituir acompañadas de panes y galletas o frituras, un menú por sí mismas.

 

Es por ello que, a veces es mejor no darles más vueltas a un menú cuando tratamos de sorprender en la mesa, y sí preparar solo pastas o carnes básicas, con una buena colección de salsas para combinar.