URGE SOLIDARIDAD DE LOS LATINOS | Francisco
Molina sobrevive a dos tragedias pero necesita ayuda

FREDDY VELEZ / EDITOR

 

 

Francisco Molina

 

Un dedicado comunitario salvadoreño salva su vida de ataque aleve en el metro de Toronto y luego pierde su trabajo. Su ángel guardián aboga por él, de nuevo.

 

Hace un mes, el 12 de febrero, el salvadoreño Francisco Molina se salvó milagrosamente de morir tras ser atacado violentamente sin motivo alguno por un joven en el metro de Toronto. Ahora vive otra tragedia y requiere de la ayuda de los latinoamericanos.

 

El día del incidente en la estación de College,  su agresor le clavó una barra de hielo en su nariz, sin darle tiempo a escapar. El ataque le causó lesiones en su ojo izquierdo y en el cerebro -hasta se le perforó su cráneo.

 

Aunque fue dado de alta del hospital St Michael’s tras ser operado en varias ocasiones, su recuperación no ha dejado de ser dura y con secuelas.

 

Y lo peor es que luego sobrevino otra calamidad: se quedó sin empleo pues el centro comunitario para el que trabajó durante siete años ha cerrado sus puertas .

 

La atención que causó su caso en los medios canadienses ya se diluyó, pero ahora quien fuese su ángel guardián, la primera persona que lo socorrió tras el asalto, busca que la gente de buen corazón le ayude en una campaña pública en la página Go Fund Me.

 

Noora Sagarwala, empleada de un consejo de artes, no se conformó con haberse encargado de atender a Francisco mientras estaba consciente tendido en la plataforma del ‘subway’, en medio de un charco de sangre. Ella, que se ha convertido por azar en su amiga de toda la vida, acaba de iniciar una campaña para recaudar al menos 25 mil dólares para este latino que ha servido a otros en Canadá no sólo como trabajador comunitario sino como voluntario en entidades sociales.

 

En el sitio de la campaña ella dice que de hecho es muy buena noticia que Francisco haya sobrevivido al ataque y haya sorteado bien las cirugías. “Pero, estoy segura que ustedes se podrán imaginar la situación es mucho más complicada (para él)”.

 

Ella explica que Francisco, de 60 años, se recupera en casa de las lesiones cerebrales. Y que a veces sufre de terribles dolores de cabeza, fiebre, confusión o tiene problemas de memoria. Incluso, ha convulsionado. Y no puede ver muy bien por su ojo izquierdo aún.

 

Y, como si fuese poco su mala fortuna, tres días después del incidente, Francisco supo por sus jefes que el Bloor Information and Life Skills Centre cerraría y que todo el personal sería declarado cesante. Esa agencia social en la que él era parte de los programas de asentamiento y de pre-seniors, ha dejado de tener un acuerdo de financiación con United Way -de donde se pagaba el 90 por ciento de los costos de la entidad.

 

Noora concluye que, como es obvio,  Francisco es ahora un desempleado y su situación financiera es precaria.

 

“Lo que él necesita ahora mismo es ayuda para pagar sus gastos durante su período de recuperación”.

 

Y añade esta buena samaritana que “él necesita tiempo para ajustarse a su nueva realidad física, al tiempo que lidia con su trauma emocional. Aunque lo principal es que Francisco quiere volver a trabajar”.

 

Ella destaca que este salvadoreño ha hecho mucho bien en el pasado, siempre ha hecho trabajo comunitario -en el último tiempo con abuelos hispanos y recién llegados, pero antes con jóvenes que han cometido delitos en Operation Spring Board. Antes hizo otro tanto con personas sin techo en

 

Scott Mission y su labor como voluntario ha sido reconocida  en el  Good Shepherd Ministries y en todo lado.

 

Antes de venir a Canadá Francisco fue profesor de escuela elemental  y tuvo que dejar su tierra cuando vio que su vida corría peligro debido a la conmoción política. Y, entonces, se convirtió en un baluarte en el movimiento de solidaridad por El Salvador.

 

Las palabras de Noora no acaban allí. “Francisco es un hombre decente y Bueno que afronta un momento duro ahora y sin que tenga culpa. Espero que la gente en la comunidad vea que vale la pena apoyar a este adorable hombre”.

 

En los primeros seis días, se han recaudado $3.125, monto donado por 56 personas. La totalidad de los fondos de esta campaña van a ser entregados a  Francisco.

 

Y, si alguien sabe de oportunidades de trabajos para él -preferiblemente en el sector de servicio social, Noora pide que se comuniquen con ella.

 

Correo Canadiense se une a este llamado y espera que la solidaridad de los latinos se haga sentir como siempre.

 

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