SuperLuna de enero capta la atención de mundo

La Luna fue la protagonista de un raro fenómeno que se produjo por última vez en 1866 y que combina una superluna, con una Luna de sangre y un eclipse, en la madrugada de miércoles 31 de enero.

Si bien la suma de estos fenómenos no pudo ser observable desde Latinoamérica, el hecho ha generado una gran curiosidad en todo el mundo y gran repercusión en las redes sociales e Internet.

 

Se estima que miles de personas -la mayoría en partes de Japón y Australia, Rusia, Medio Oriente, Hawaii y el norte de Estados Unidos- pudieron apreciar la coincidencia de los tres fenómenos. Para quiénes no fueron afortunados de verla, algunos sitios especializados en astronomía, como Time and Date (https://www.timeanddate.com/astronomy/) lo transmitieron en streaming a través de la red.

 

Para los astrónomos y los aficionados a la astronomía, el fenómeno suma otro atractivo y es que, al momento del eclipse, la Luna estará en su fase llena y en su momento de superluna (en el que alcanza su menor distancia con relación a la Tierra, lo que la hace parecer el 14% más grande que lo normal y el 30% más brillante) algo que no ocurría desde 1982 durante un eclipse, según confirmaron desde el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC, España).

 

La coincidencia de una superluna, que se ve más grande y brillosa porque está más cerca de la Tierra, y el eclipse total fue denominada por algunos medios estadounidenses como “Luna azul”, algo que “nada tiene que ver con su color”, explicó el IAC.