COLUMNISTA INVITADA/ Acción+ reacción = Emociones en casa

 

JASSEL ARZUZA*

 

La gestión de las emociones en casa es un asunto vital para obtener el bienestar dentro de tu familia. El reto está en encontrar el balance en las relaciones con todos los miembros y que sepamos que podemos expresar las emociones con libertad, pero, con respeto.

 

Algunas de las herramientas que pueden servir para lograr este reto son:

 

  • Comprender que las emociones son reacciones de nuestro sistema nervioso, estructuradas miles de años atrás, cuando los seres humanos luchábamos cada minuto con las inclemencias del clima, por la supervivencia del más fuerte con los animales que enfrentábamos. Entonces, algunas de ellas pueden resultar sobredimensionadas para nuestra realidad y situaciones reto de hoy. Así que necesitamos aprender a tomarlas como eso: reacciones naturales automáticas y no tomarnos cada reacción emocional de nuestros hijos y pareja como algo personal, o, como una ofensa.

 

  • Comunicarnos de manera inteligente. Comunicarnos con nuestros hijos o con nuestra pareja con el fin de que hagan o digan como pedimos, o, que lleguen a pensar como queremos es una comunicación que no busca construcción de sentido familiar. Sólo busca complacencia del deseo de una persona, yo. La comunicación inteligente familiar requiere la integración de sus miembros, de sus deseos, de sus ideas en conjunto. Por ello, necesitamos escucharnos, discutir y llegar a acuerdos entre los miembros de la familia para lograr el bienestar y la armonía real familiar.

 

  • Entender que los adultos somos modelo y tenemos la responsabilidad de guiar a nuestros hijos. Pero guiar es mostrar el camino, no es hacerlo por nadie por mucho que queramos, ni mucho menos es obligar con gritos, golpes, amenazas a niños y jóvenes. Ese no es el objetivo de la crianza. El propósito de la guía que hacemos como padres requiere ser tan noble, como sus métodos. Los niños y jóvenes están en proceso de ser adultos y muchas habilidades no están aún desarrolladas, necesitamos actuar con amor, paciencia, respeto y cariño pero con firmeza y consistencia al guiar a nuestros hijos. Para ello, nosotros necesitamos ser el modelo que pedimos que ellos sean. Si pido respeto, necesito ser respetuoso. También requerimos, como en cualquier tarea, guías que nos eduquen para ejercer nuestro rol de modelo que nuestros hijos imitarán y, por tanto, necesitamos educarnos en crianza e inteligencia emocional para alcanzar esta meta.

 

*Psicóloga y Coach online, Master en Neurociencias, certificada en Inteligencia Emocional. www.jasselarzuza.com