OPINION: MEXICO: “No es la
muerte de una periodista más”

OAKLAND ROSS*

Oakland Ross

Han pasado unos 50 días desde el homicidio de Miroslava Breach Velducea en el norte de México, y todavía no hay detenidos -aparte de cuatro hombres retenidos inmediatamente después del hecho y que fueron liberados casi de inmediato-.

Eso es extraño porque César Augusto Peniche, fiscal general del estado de Chihuahua, donde se cometió el homicidio, ya ha dicho que las autoridades han identificado dos de los hombres involucrados en el crimen. Eso lo dijo hace más de un mes y todavía no se han detenido a nadie.

Breach, de 54 años, fue asesinada frente a su casa en la ciudad de Chihuahua el 23 de marzo, y fue una de los cuatro periodistas muertos durante ese mes –en total, 119  han muerto de forma violenta desde el año 2000.

Actualmente se considera a México como el país más peligroso para ser periodista en las Américas. En el planeta hay apenas dos países peores — Siria y Afganistán.

En el momento de su muerte — 7:06 a.m. — Breach se estaba preparando para llevar su hijo de 14 años a la escuela. Pero un pistolero lo enfrentó y le disparó ocho veces en la cabeza.

Al lado de su cuerpo le dejaron una cartulina. Decía: “Por lengüona [sic]. Sigue tu gobernador. El 80.”

Según reportajes en la prensa mexicana, “El 80” se refiere a cierto Carlos Arturo Quintana, líder de una banda que opera en la parte occidental del estado de Chihuahua en alianza con el cartel de narcotraficantes de Juárez, con sede en Ciudad Juárez -frente a El Paso, Texas.

“Tu gobernador” se refiere a Javier Corral Jurado, un ex-periodista elegido en octubre pasado como el gobernador del estado en representación del Partido de Acción Nacional, ahora en oposición al nivel federal. Era amigo de la periodista fallecida.

Una reportera e investigadora enérgica que trabajaba para dos diarios mexicanos, Breach había escrito artículos recientemente sobre tomas ilegales de tierras por parte de bandas de narcotraficantes en áreas remotas del estado, además de otros artículos sobre los esfuerzos de las pandillas para infiltrar miembros del partido en el poder a nivel federal, el Partido Revolucionario Institucional -PRI. Es posible que en ambos casos ella haya hecho enojar a los narcos.

En total se considera que cuatro hombres participaron directamente en la muerte de Breach. Cámaras de seguridad identificaron el coche — un Chevrolet Malibú blanco — en el que llegó el pistolero a la casa de Breach esa mañana de marzo. La policía allanó la casa del chofer, donde encontraron evidencia que les permitió identificar otro sospechoso, el hombre que escribió el mensaje dejado al lado del cuerpo de Breach.

Ninguno de estos individuos ha sido detenido todavía.

Hace aproximadamente tres semanas, Corral, el gobernador, anuncio que las autoridades han podido identificar a dos otros individuos — el pistolero además el autor intelectual del crimen. Pero aún no ha habido detenciones.

Menos de una semana después de la muerte de Breach, una colega suya — Olga Alicia Aragón — escribió un impactante perfil de Breach que apareció en La Jornada, un diario de la Ciudad de México. Aragón lamentó el clima de impunidad que ahora permea el país, donde los criminales tienen un cheque en blanco para hacer lo que quieren.

“No es la muerte de una periodista más”, escribió. “Es la muerte de nuestra sociedad, que poco a poco se ha estado acostumbrando a que asesinen a sus mejores personas, silenciándolas de muy diversas maneras.”

Inmediatamente después de la muerte de Breach, el diario en Ciudad Juaréz donde sus artículos aparecieron — se llama Norte — declaró que las circunstancias actuales eran demasiado peligrosas por lo que el diario tendría que cerrar.

El titular en la última portada del diario fue de una sola palabra: “¡Adiós!”.

* Galardonado periodista y escritor canadiense, experto en temas de Latinoamérica, radicado en Toronto.