Las Farc dispararon durante 52 años : Colombia bajo el reto de la paz 

pazencolombia-730x459FABIO LARRAHONDO V.*

 

Luego de la euforia de haber firmado el acuerdo con las Farc, Colombia da sus primeros pasos hacia la paz. Ahora viene lo más difícil: cumplir con lo pactado.

 

 

 

En medio de una profunda discusión democrática sobre el sí y el no en el plebiscito de este domingo, Colombia comenzó a vivir en el post-conflicto con las Farc.

Se puso así fin este lunes a un enfrentamiento armado de 52 años, que dejó 220.000 muertos, seis millones de desplazados y un indeterminado número de desaparecidos, cuyas familias mantienen las puertas abiertas con la esperanza de verlos llegar o poder salir rápido por sus restos para darles sepultura.

 

El fin del conflicto fue firmado por el presidente Juan Manuel Santos y Rodrigo Londoño Echeverry, quien habitualmente era conocido como alias “Timochenko” -máximo dirigente de las auto-denominadas Fuerzas Armadas de Colombia –Farc-, las mismas que se convertirán en partido político, que al comienzo tendrá cinco representantes con voz, pero sin voto en el Congreso de la República.

 

Horas antes al informativo radial “Viva las Noticias”, Fabio Piso, alcalde de Caldono, pequeña población del sur de Colombia, dio a conocer que su localidad había sido blanco de 3.600 acciones de las Farc. Piso, como gran parte de sus connacionales quieren que llegue el fin de esta “guerra no convencional”.

 

Londoño Echeverry, en su discurso posterior a la firma del Acuerdo, indicó que “nosotros estamos dispuestos a cumplir y a respetar el tratado de paz y confiamos en que el Gobierno Nacional hará lo mismo y cumplirá con lo pactado”.

 

A su vez, al término de una emotiva y diciente ceremonia, el Presidente Santos manifestó que hará “todo lo posible para que puedan adelantar sus acciones de proselitismo político sin ninguna clase de presiones indebidas, ni persecuciones”. Les garantizó los espacios democráticos necesarios.

 

El acto de firma de los Acuerdos entre el Gobierno Nacional y las Farc se cumplió en Cartagena de Indías, a orillas del Mar Caribe, cuyos cielos fueron cruzados por un avión de combate. Su poderoso sonido terminó por asustar al líder de las Farc, quien se quedó mudo y le costó dificultad recuperar la voz. “Menos mal que viene a saludar la paz…y no a bombardear”, atinó a decir. Los presentes, incluyendo periodistas, se asustaron. Muchos de los invitados especiales pensaron que se trataba de una agresión militar disidente.

 

Ahora se espera un recorrido muy exigente y lleno de turbulencias, incomprensiones y disputas, al tiempo que se tendrá que impulsar con fuerza la ola de perdón.

 

El señor Londoño Echeverry sobre este frente, en medio de la emoción del momento y a nombre de las afectados, dijo que el optimismo por la paz se debe cultivar, sin desconocer que el post-conflicto es la etapa más complicada, pues se tendrán que cumplir los acuerdos, incluyendo la justicia social y mejores condiciones de vida para millones de ciudades en situaciones calamitosas. Fue entonces, cuando a nombre de las Farc pidió perdón a los colombianos…y lloró.

 

Ya en los primeros días del post-conflicto, la mayoría de los colombianos le apuesta a la esperanza de un país con las Farc en el campo político, al tiempo que resuenan palabras del presidente de Costa Rica. Luis Guilllermo Solís, quien me respondió “vivir en paz es hermoso…no hacerlo es perverso”.

* Periodista colombiano, especial para CORREO Canadiense desde Cartagena, Colombia.
falavi2005@yahoo.com
@falavi2005